Torre Oria

Elaboración
La fermentación alcohólica suele durar unos quince días y la temperatura máxima puede alcanzar los 32 grados. La madurez óptima de la uva selectivamente vendimiada y el grado alcohólico, que oscila entre el 13% y el 14.5%, facilita la extracción de color y taninos. Vega Sicilia Único fermenta de preferencia en depósitos de roble y Valbuena, de acero inoxidable.

Posteriormente, el vino realiza la fermentación maloláctica. En el caso de los Valbuena, esta segunda fermentación tiene lugar en unos depósitos de cemento. Para los Únicos, el líquido se descuba directamente a unos tinos de roble de conservación. Allí, los vinos llevarán a cabo la fermentación maloláctica en las mismas condiciones de temperatura que los Valbuena. Una vez finalizada, el vino permanecerá en los tinos un año más, tranquilamente, reposando y clarificándose.

Gastronomía
Perfecto con Asados, Carne a la Parrilla, Carnes Rojas Guisadas, Caza de Pluma y Pelo, Estofados.
Temperatura de Servicio: entre 14ºC y 18ºC
Copa recomendada para su mejor degustación: Copa Tempranillo

Notas de cata
Color rojo cereza, aroma fruta roja madura, amplio, sabroso y aromático.

Se trata de un vino que procede de viñas algo más jovenes y, en su composición, se encuentra mayoritariamente tempranillo y más merlot que cabernet sauvignon. Tiene de su hermano mayor el color de cereza granate con ribete anaranjado, la expresión etérea de su graduación alcohólica y el acento de su excelente evolución oxidativa, fruto de un roble bien curtido, rasgo característico de los tintos de la firma. De su propia personalidad destaca el recuerdo de sus variedades, con un matiz de fruto rojo maduro. En boca, tiene una estructura más magra que el Vega Sicilia Único pero con la complejidad de la asociación vinoso-afrutado.

Comentario del Sumiller
En una añada excelente, el reserva de 5º año de la casa parece consolidar el estilo de las últimas añadas, sutil, delicado, licoroso, envolvente y fluido. En esta añada todo ello se ve potenciado por una excelente acidez, que aporta gran frescura y longitud. Un reserva de gran recorrido y riqueza aromática. El vino que toma el nombre de su pueblo, en cinco años es un vino sabio, que tradicionalmente representaba, sin olvidar sus raíces, la línea más moderna de la casa, algo que parece estar cambiando. Un vino que sigue reafirmando que su línea es una línea con vida propia, distinta a la del Vega Sicilia Único, una línea independiente, que refleja juventud y clasicismo a la vez, en esta añada, todo un clásico. Quien quiera pensar que es la segunda marca, es libre de ello, en este caso, de equivocarse.